miércoles, 16 de diciembre de 2009

Otra de Dupin

Dos hombres de estatura media, galeras altas y bastones en mano, caminando por una callejuela de París cerca de la medianoche. Mentones en alto y hacia atrás. Elegancia. Noche estrellada, aunque algo opacada por las luces de la ciudad.
Uno le dice al otro, sin cambiar el paso ni mirar hacia otro lado que no sea la perspectiva de aquella callecita iluminada por luces de neón:

- El panadero no podría haber hecho mejor observación!

El otro lo mira (por primera vez desde que salieron) y le dice con cara de asombro:

- ¿Lo qué?