Dentro de un rato iré a ver a abuela. Ahora abuela vive cerca, a unas pocas cuadras de aquí, ya que mi madre aceptó mi idea de traerla a este lugar, aunque no a casa mismo, dadas las continuas negativas del dueño de este pequeño reino, o sea mi padre. Abuela es buena conmigo y con mis hermanos pero mi madre dice que excluyéndonos a nosotros, es una mujer que no se lleva bien con nadie, incluyéndola a ella. Como es una persona paciente, mi madre a pesar de todo la quiere, y trata de que todo esté en orden y lo mejor posible para esa mujer vieja que es abuela. Luego de quedar sola (hace varios años ya) abuela ha recorrido un sinfín de lugares buscando el ideal para terminar sus días, aunque ninguno en realidad le haya servido. Cuando no eran los vecinos del fondo era el olor continuo de una fábrica o la cantidad de gatos de la vecina o la soledad que le pesa en el alma y no se que mas. La verdad que no quiero contaminar mi opinión de abuela con lo que los adultos hablan. Simplemente cuando nos vemos nos saludamos efusivamente y no pienso en lo que me dicen acerca de ella, y hablamos y reímos y ella me cuenta cosas de cuando yo era pequeña, como cuando me despertaba aquellas mañanas de verano y estaban ellos asando choclos en un fueguito hecho con hojas secas de pino, o cuando pescábamos junto al río mientras charlábamos por horas y me contaban cosas de su niñez, y lo bien que lo pasaban por entonces. Para mi es simplemente la misma persona que por entonces me ayudaba a crecer de la mejor forma, solo que un tanto mas vieja, y mas sabia. Sus hijos se hartaron de ella pero de todas maneras siempre están. De forma más sutil ahora, como intermediarios entre llamadas indirectas por teléfono, a veces vienen cuando les es posible.
Abuela frecuenta un templo hace unos años de los que ha sacado algunas buenas amigas que la visitan y tal vez la visiten hoy en su primer día en este geriátrico. Está acá cerca de casa y por eso estoy contenta, la podré ver cuantas veces quiera mientras sea después de terminados los deberes, lo cual no me preocupa ya que siempre fui rápida para eso y mas cuando sé que después podré ver a abuela. El año pasado mirábamos la comedia de las seis pero ahora abuela ya no tiene televisor, ya que me dijo que iba a hacer una obra de bien y se lo regaló al pastor del templo junto con una heladera y un juego de living que tenía de hace mucho. Ojalá alguna ancianita del hogar nuevo mire la misma comedia.
Lo que a mi más me gustaría es que abuela viviese con nosotros, pero mi madre dice que es difícil que pase. Iríamos a hacer mandados juntas, jugaríamos cartas o simplemente miraríamos televisión hasta tarde. De todos modos ahora puedo ir caminando a verla y hoy es domingo. Me dijo que cuando yo tuviese tiempo caminaríamos por las calles para conversar y buscar donde está el templo del que el pastor le habló, pues por las mañanas y hasta cierta hora de la tarde puede salir de allí e ir al lugar que mas le guste. Espero que abuela sea feliz en su nuevo hogar. Ahora tengo que irme.
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